Introducción a la sensibilización ambiental

Hacer que un mensaje sea escuchado no siempre es fácil; la competencia es ruda. Se estima que el mexicano promedio está expuesto a más de 1,500 mensajes de mercadotecnia al día. Aún si logra que su público objetivo vea y escuche su mensaje. ¿Cómo saber que lo recordará? ¿Cómo saber si lo absorberá a un nivel tan profundo como para cambiar sus pensamientos y su conducta?

Después de todo, estudios recientes demuestran que el 80% de los televidentes nocturnos no pueden recordar ni la marca, ni el producto anunciado en el programa que acaban de ver. En nuestro mundo actual donde existe una sobresaturación de información, la gente se ha vuelto más hábil en la evasión y selección de mensajes.  Las campañas de comunicación ambiental necesitan desarrollarse sobre tres ideas:

  • Crear conciencia: Mejorar el conocimiento de la gente sobre un tema en particular o crear un nuevo conocimiento. Si lo que en realidad estamos buscando es el compromiso del público a favor de la responsabilidad ambiental, entonces un cambio en la actitud y en la conducta son objetivos mucho más apropiados.
  • Cambiar actitudes: La manera en que la gente piensa o se siente alrededor de un tema. Mientras que un cambio en la actitud puede ser un precursor al cambio de conducta, esto no la garantiza. Sin embargo, el cambio en actitud puede jugar un papel importante en preparar nuevas iniciativas.
  • Cambiar conductas: Influenciar las acciones y comportamiento de la gente en lo que concierne a un tema en específico. Es aquí donde deben concentrarse los esfuerzos si es que queremos alcanzar nuestras metas de responsabilidad ambiental. Sin embargo, esto implica un enfoque a largo plazo. En algunos casos puede pasar  toda una generación antes de que los cambios surtan efecto.

“Cambio de actitud (lo que pienso) no es lo mismo que cambio de conducta (lo que hago)”

Proporcionar información puede elevar el nivel de conciencia, pero es poco probable que esto lleve a un cambio de actitud o de comportamiento. Se presentan estas dos evidencias para apoyar esta afirmación:

  1. “Varios hogares interesados en aumentar la eficiencia energética de sus viviendas participaron en un taller integral de conservación de energía residencial. A pesar de cambios significativos en conocimientos y actitudes su conducta no cambio”.
  2. “Cuando 500 personas fueron entrevistadas acerca de su responsabilidad personal por recoger basura, el 94% reconoció esta responsabilidad. Sin embargo, al salir de la entrevista, tan sólo el 2% recogió basura que había sido puesta ahí por el investigador”

¿Su actual campaña de sensibilización está considerando las tres ideas consideradas en este documento? Ojalá nos pudieras compartir tus experiencias?

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