Responsabilidad ambiental y social en las empresas

Ejercer la responsabilidad social y ambiental de las empresas requiere de la creación de un marco donde la producción pueda crecer económicamente de manera sostenible, con más y mejores empleos y con una mayor cohesión social. Hasta ahora la acción medioambiental se ha basado fundamentalmente en la adopción de buenas prácticas y la puesta en marcha de Sistemas de Gestión Medioambiental con la certificación internacional ISO 14001.

 

Al ser instrumento de carácter voluntario solo las grandes empresas han iniciado y concluido procesos de acreditación de su sistema productivo y generalmente por razones tendentes a mejorar su imagen corporativa en los mercados. Ya sabemos que lo verde vende mejor.

 

Toda la ingente legislación sobre ecoetiquetas, es decir, la certificación medioambiental del producto, también ha supuesto un avance pero tampoco ha conseguido implantarse hasta el momento actual de manera generalizada.

 

Es evidente que todos los mecanismos y medidas puestos en marcha hasta el momento han cumplido y cumplen una función que es importante resaltar, pero al mismo tiempo también hemos de constatar su insuficiente capacidad para promover cambios y transformaciones profundas. De aquí que, sin renunciar a lo hecho, necesitemos un nuevo marco donde contemplar la responsabilidad social y ambiental de las empresas de una manera conjunta y global. Global porque el efecto transfronterizo, sobretodo de las grandes corporaciones industriales es evidente.

 

De aquí que consideremos la necesidad de establecer un marco regulador vinculante internacional que controle y responsabilice jurídica y económicamente a las empresas. Este marco, debería establecer la capacidad de las sociedades para imponerles obligaciones sociales y ambientales exigiendo que las empresas se hagan responsables ante la ciudadanía y las comunidades afectadas por las consecuencias de sus actividades.

 

Evidentemente este enfoque trasciende las iniciativas voluntarias que acabo de mencionar ya que lo que pretende es consagrar la responsabilidad jurídica y económica de las empresas ante la ciudadanía como un derecho reconocido por la ley. Desde luego nos encontramos ante un proceso de cambio enormemente dificultoso ya que las actividades de las empresas a menudo se escudan tras la protección de las legislaciones de los países que las acogen y aunque la economía se comporta de manera global y sin fronteras para los capitales y aunque las emisiones al agua y a la atmósfera tampoco tienen límites geográficos, no ocurre lo mismo con la responsabilidad de las empresas que las generan.

 

Me gustaría conocer tu punto de vista, escríbeme mario@oficinaverde.org.mx

 

Fuente: Responsabilidad medioambiental y social corporativa en las empresas. Dra. Amparo Martínez Preciado. Comité Econòmic i Social de la Comunitat Valenciana

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