Programas y planes voluntarios de actuación ambiental

En todo caso, algunas empresas insisten en que el medio ambiente constituye una responsabilidad exclusiva de la dirección y se oponen a la creación tanto de comités de salud, seguridad y medio ambiente, como de unos comités conjuntos para el medio ambiente. Por el contrario, en otras empresas se ha reconocido la importancia práctica que la actuación conjunta de empresarios y trabajadores puede tener para la fijación y satisfacción de unos objetivos adecuados de actuación ambiental. Lejos de limitarse a la observancia de los mandatos legales, en estos objetivos se incluye también la actuación voluntaria para satisfacer las necesidades de las comunidades locales, la competitividad mundial, el marketing ecológico, etc.

 

En los programas y planes voluntarios de actuación ambiental, desarrollados, dentro de cada empresa o a través de asociaciones sectoriales (como el programa de Atención Responsable de las industrias químicas) se suelen integran expresamente los aspectos ambientales con los de salud y seguridad en el trabajo. Análogamente, las normas específicas y a menudo voluntarias elaboradas por entidades como la Organización Internacional de Normalización (ISO) también han influido cada vez más en la protección del medio ambiente y de la salud y seguridad en el trabajo.

 

Se perfilan en el horizonte nuevos problemas que pueden plantear retos y oportunidades específicos para el establecimiento de unos vínculos más efectivos entre la salud y seguridad en el trabajo y el medio ambiente. La pequeña y mediana empresa y el sector urbano informal se han mostrado especialmente impermeables a las políticas ambientales y de salud y seguridad en el trabajo. Esto reviste especial significación en relación con las extraordinarias implicaciones de uno de los mayores desafíos que el siglo XXI supondrá para el medio ambiente y el desarrollo: la calidad del agua. Ahora bien, será preciso desarrollar planes de actuación conjunta que permitan comunicar de forma más eficaz los graves riesgos que algunas de las actividades actuales entrañan para los trabajadores y el medio ambiente. No obstante, más allá de estos riesgos, se abren nuevas posibilidades de incrementar la productividad y aumentar los ingresos generados por las actividades tradicionales, así como perspectivas de creación de nuevas actividades lucrativas directamente asociadas al medio ambiente.

 

Dados los numerosos vínculos, tanto directos como indirectos, existentes entre el sector estructurado y de la pequeña y mediana empresa y el sector urbano no estructurado, será preciso diseñar políticas innovadoras que canalicen el intercambio de experiencia de forma que contribuya a mejorar la política ambiental y de salud y seguridad en el trabajo. Las organizaciones sindicales y empresariales pueden brindar aportaciones prácticas y positivas a este proceso. Si tienes algún comentario lo puedes compartir en mario@oficinaverde.org.mx

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